COLECCIONES
RUPTURAS
Realizada en una antigua casona, la obra construye un recorrido inmersivo donde la penumbra, la música distante y las intervenciones escénicas conducen al espectador a un estado de introspección emocional. La experiencia inicia con una acción performática de Ximena Quintero que funciona como un umbral afectivo, preparando al visitante para atravesar distintos espacios relacionados con el duelo, la fragilidad y la memoria.
En el segundo piso, guiado únicamente por destellos de luz roja y azul, el espectador recorre una serie de salas donde instalaciones de cristales fragmentados, pinturas de gestualidad agresiva y textos dispersos evocan la experiencia de sentirse roto, así como los estados de depresión y desgaste emocional. La iluminación y las sombras integran el cuerpo del visitante a la obra, disolviendo la distancia entre observador y experiencia.
El recorrido culmina en una habitación íntima que recrea el universo personal de la artista: libros, vinilos, pinturas, ropa y objetos cotidianos aparecen como rastros materiales de una memoria emocional. Sobre la cama, Syria Cardiel permanece acostada en una acción performática silenciosa que transforma la vulnerabilidad autobiográfica en una experiencia colectiva y profundamente humana.
ARILES
Realizada en la ciudad de Xalapa, la obra propone una experiencia inmersiva donde música, cuerpo e instalación convergen para transformar el espacio en un territorio de ensoñación e incertidumbre. Concebida a partir del diseño sonoro y composición musical de Joxyer Zamudio junto con la instalación de la artista visual Syria Cardiel, la pieza construye una atmósfera en constante movimiento donde la percepción del espectador se ve alterada y envuelta por la obra.
Interpretada por diez músicos —entre guitarristas, pianistas, cellistas y contrabajistas— la composición se desplaza físicamente por la sala, rompiendo con la frontalidad y rigidez del concierto tradicional. Los intérpretes recorren el espacio junto a un bailarín que guía el tránsito de la experiencia, generando una relación cercana y envolvente entre sonido, movimiento y espectador. La obra convierte así el acto musical en una experiencia espacial y sensorial donde la frontera entre escenario y público desaparece.
SONOCROMATÍA: LA MÚSICA VUELTA COLOR
Exposición de pintura abstracta e instalación con papel holográfico colgante, proyección y música para fagot en
vivo. Es un desdoblamiento de la música en pintura y experiencia inmersiva.
STRETTA COLORÉ
Como primer acercamiento de la traducción de lenguajes: del musical al visual, ésta es una exposición de pintura abstracta, cada pieza basada en una obra musical, cuuenta con una serie de retratos en cianotipia honrando a compositores así como una instalación hecha con piezas de construcción de la guitarra a manera de ennaltecer el oficio de su pueblo de origen.